Elevación a Hermandad de Penitencia
El pasado 23 de noviembre quedará para siempre grabado en la memoria de nuestra corporación como una fecha histórica y profundamente significativa. En este día tuvo lugar la ceremonia de elevación a Hermandad, presidida por el Vicario General de la Diócesis de Asidonia-Jerez, en un acto cargado de solemnidad, emoción y profundo sentido espiritual.
Este importante reconocimiento es fruto de once años de andadura como agrupación, un camino que no ha estado exento de esfuerzo, sacrificio y dedicación. Durante todo este tiempo, hemos crecido paso a paso gracias al compromiso firme de nuestros hermanos y al apoyo constante de nuestros feligreses, quienes con su entrega, fe e ilusión han sido el pilar fundamental para alcanzar este anhelado momento. Cada proyecto, cada acto y cada gesto de fraternidad han contribuido a forjar la identidad que hoy nos define.
La elevación a Hermandad no solo supone el reconocimiento institucional a nuestra labor, sino también una llamada a seguir trabajando con mayor responsabilidad, si cabe, en nuestra misión evangelizadora y en el servicio a la Iglesia y a nuestro entorno.
Hoy se abre ante nosotros una nueva etapa, llena de ilusión y esperanza. Un tiempo que afrontamos con renovadas fuerzas y con el firme propósito de continuar creciendo en fe, caridad y vida de hermandad. Esta nueva etapa se presenta especialmente bonita y emocionante para toda nuestra barriada de la Dehesilla, que ha sido testigo y protagonista de nuestro caminar desde los inicios.
Con la mirada puesta en el futuro, pero sin olvidar nuestras raíces, seguiremos avanzando unidos, fortaleciendo nuestros lazos como hermanos y trabajando con humildad y entrega para seguir construyendo Hermandad día a día.