Cofradía
La hermandad se hace cofradía cuando el sentimiento interno de fe se transforma en testimonio público por las calles de nuestro barrio y de nuestra ciudad. Cada Semana Santa, nuestros hermanos no solo acompañan a nuestros titulares en estación de penitencia, sino que proclaman con sencillez y recogimiento el mensaje de Cristo, acercándolo a todos aquellos que lo esperan tras las puertas de sus casas, en las aceras, en el silencio de una oración o en una mirada emocionada.
Salir a la calle es para nosotros un acto de evangelización viva. Es llevar a Jesús allí donde late la vida cotidiana, donde conviven la alegría y el sufrimiento, la esperanza y la fe. Por eso, cada año cobra especial significado la tradicional visita al Cuerpo Nacional de Policía, en agradecimiento a su labor y cercanía, así como el emotivo encuentro con la residencia de ancianos, donde nuestros mayores reciben al Señor con lágrimas de emoción, oraciones susurradas y corazones llenos de paz.
Nuestra historia procesional
Nuestro caminar como cofradía comenzó el Sábado de Pasión de 2019, cuando por primera vez nuestro titular salió en andas en un solemne Vía Crucis por las calles de nuestro querido barrio de la Dehesilla, marcando el inicio de una historia que ya forma parte de nuestra identidad.
Los años 2020 y 2021 quedaron grabados en la memoria como tiempos de silencio obligado, en los que la pandemia impidió cualquier salida procesional, pero no apagó la llama de la devoción ni el compromiso de los hermanos.
Fue en el Sábado de Pasión de 2022 cuando se vivió la primera salida procesional en solitario, utilizando el antiguo paso de la Hermandad del Consuelo y celebrando las preces en la iglesia de San Miguel, en una jornada cargada de emoción y recogimiento.
En 2023, nuestro cortejo avanzó hasta la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, estrenando el actual paso procesional, realizado con esfuerzo, ilusión y manos propias de los hermanos, símbolo del trabajo en comunidad y del amor por nuestra hermandad.
El Sábado de Pasión de 2024 quedó marcado por el espíritu misionero, llevando a nuestro titular hasta la barriada de Las Palmeras, dejando estampas inolvidables, rezos compartidos y recuerdos que ya forman parte de la historia viva de nuestra cofradía.
En 2025 se vivió un nuevo hito con el estreno de la imagen del Sumo Sacerdote Caifás, que aportó mayor profundidad al misterio representado, acompañando al Señor hasta la zona del Botánico, en una jornada de gran belleza y significado catequético.
Y en el Sábado de Pasión de 2026, ya como Hermandad de Penitencia, nuestra cofradía se despidió de su barrio con emoción y gratitud, consciente de que el siguiente capítulo de nuestra historia nos llevará, en 2027, a procesionar en la jornada del Miércoles Santo.
Así, año tras año, nuestra hermandad continúa creciendo en fe, en servicio y en compromiso, llevando a Cristo a cada rincón, sembrando esperanza y construyendo una cofradía viva, cercana y profundamente enraizada en su gente.